| DeSgU |
| Escritor de la Pluma Dorada |
|
|
 |
| Registrado: 19 May 2006 |
| Mensajes: 20 |
| Ubicación: Asturias |
|
|
|
|
|
 |
 |
 |
|
Gotas de agua procedentes del grifo marcan un monótono ritmo que ambienta la situación. Las paredes de azulejo provocan un eco seco, violento en cierto modo, que logra penetrar inevitablemente a través de mis oídos. Me encuentro aquí, arrodillado en éste frío suelo, con la mirada posiblemente perdida. Los recuerdos comienzan a llegar a mi cabeza, a invadir mi mente: Vuelvo a aquella playa, aquella en la que una buena tarde de verano te vi por primera vez. Vuelvo a estar sobre mi lecho llorando todas aquellas noches, sin poder dormir, dibujando tu rostro en mi mente. Siento de nuevo lo mismo que sentí justo antes de decirte todo lo que me importabas. Beso nuevamente tus secos labios por primera vez. Rememoro cada lágrima que he derramado a tu lado, y cada una de nuestras cómplices sonrisas. Vuelvo a sentir el calor de tus besos y de tu cuerpo sobre el mío cada noche. Puedo tocarte, puedo rozarte con mis labios de nuevo.
Y me derrumbo al pensar que no podré ampliar éstos recuerdos, que jamás podré volver a sentir tu presencia a mi lado. Las lágrimas se me escapan imparables al darme cuenta de que ya jamás podré verte sonreír, abrazarte, o simplemente sacarme una foto con tu dulce rostro a mi lado. Son gestos tan fáciles, prácticamente inconscientes: Son gestos tan cercanos... ¡y ahora yo los veo tan distantes!
Pero mi conciencia está muy tranquila, porque sé que he hecho lo correcto y he cumplido mi promesa. El amor no es todo felicidad, ni mucho menos. Para que el amor lo sea realmente hay que pasar por momentos buenos y también por malos, y éste ha de ser uno de los malos. Ahora miro tu rostro adormilado con esa pálida tez, con esos ojos aún abiertos aunque sin ver nada, con esos párpados lívidos y esos labios azulados, con esa nariz pequeña y redonda y con esas facciones regulares, más marcadas a medida que el tiempo desgasta tu piel. Tu inerte cuerpo, que el destino ha enfriado como lo haría el hielo, reposa aún en la bañera, disfrutando de la tranquilidad de la muerte. Verte así, tan tranquila, tan feliz, me reconforta. Tus últimas palabras rebotan entre las paredes de mi mente, y creo que jamás llegarán a abandonarla y tendré que vivir recordándolas cada noche. Y sufriré, pero es parte de mi promesa. “¿Por qué” dijiste con tu último aliento.
¿Que por qué lo hice? Porque te amo. Porque un día prometí hacerte la mujer más feliz del mundo, y no quise romper mi promesa. Porque sufrías, no eras feliz, y yo no soportaba verte así. Cada día era un infierno para ti, no puedes negármelo. No me importa lo que piensen o lo que digan. No me importa que mi conciencia me atormente desde éste momento hasta el fin de mis días. No me importa pasar mi vida entre rejas. No me importa que me llamen asesino: no lo soy. Simplemente soy alguien que quizás se ha obsesionado con amarte y hacerte el epicentro de su vida. Y al ver que tú te negabas, que pretendías rebajarte al rango de cualquier persona en mi vida, que buscabas que olvidase mi promesa y rehuías ser feliz... Al ver que querías condenarte lo he hecho. No por celos, ni por odio. Solo porque sé que ahora serás feliz a mi lado. Así quiero recordarte siempre: inerte, feliz, sin ninguna preocupación, sin ninguna obligación. Yo solo quise abstraerte de cualquier responsabilidad para que ahora puedas ser realmente tú misma. Y lo he hecho porque te amo, y así te lo he dicho antes de que te durmieses para no despertar jamás. Me fijo en tu mano diestra. “AMOR OSCURO”, has escrito en la bañera con tu propia sangre. No me importa cómo quieras llamarlo. Te amé, te amo y te amaré en ésta vida y en las que me resten. Nunca antes había sido víctima del poder del amor.
By:DeSgU
 |
|